Hoy no es un día especial.
Esta no es una semana especial.
Este no es un mes especial.

Lo buena noticia es que no hace falta que el momento sea especial, que las estrellas estén alineadas o que se empiece un nuevo año para hacer un cambio.
El cambio no nace de una coincidencia en el tiempo, sino de una decisión interna.

Hoy no tiene nada de especial. Pero hoy puede ser EL día.