Hace poco más de 1 mes que no publico nada por estos lugares. Estuve con mucho trabajo, el cual me dejaba muy cansado para sentarme a escribir.
Es en momentos como este cuando aparece (redoble de tambores): la culpa. Ya sea que un par de días no hice gimnasia, que me quedé jugando a Clash Royale en lugar de terminar de grabar una canción, o que comí una hamburguesa llamada Triple Triple (una pila de 9 hamburguesas); este sentimiento está ahí para hacerme acordar que no soy tan bueno como esperaba… que fallé.
Claro que eso es mirar el vaso medio vacío.
Si mirara el vaso medio lleno podría ver que:

  • ya tengo más de 20 artículos escritos (más de 50 pinturas hechas… de pintar no dejé)
  • aprendí en menos de dos semanas una nueva tecnología y terminé dos apps para distintos clientes
  • ya grabé 5 guitarras y la mitad del bajo del tema
  • pude terminar la triple triple :D!

Si dejo que la culpa gane, lo más probable es que deje directamente de hacer todo y que entre en estado vegetativo.
La clave es dar un paso atrás y recordar todo lo que hice. Seguro, pude haberlo hecho mejor, pude estar más concentrado, pero… “Los hombres hacen planes como si fueran inmortales” (Borges).

Siempre voy a sentirme culpable por lo que no hice, pero lo importante es ver el camino recorrido y el que vine por delante. Nadie recuerda un pequeño bache después de varios kilómetros.