No tengo tiempo…
Soy introvertido…
No soy talentoso…
No tengo nada interesante que contar…
Nunca termino lo que empiezo…
Se van a reír de lo que diga…
No quiero vender…
Todos hacen cosas más interesantes…
No tiene sentido…
Mejor tendría que hacer algo que de dinero…
Esto tiene fallas por todos lados…
No voy a llegar a ningún lado…

Estas son algunas de mis escusas.
Gracias a ellas hay veces que me cuesta ponerme a trabajar, me quitan tiempo y evitan que consiga lo que tengo ganas de hacer.
Ahora ya las conocés.
Las exterioricé, ya puedo seguir con lo mío.
Contame las tuyas… y seguí trabajando.

Nos vemos la próxima.
Un abrazo.