Lograr cosas desde la obligación

Es muy difícil hacer que algo funcione cuando se está obligado a hacerlo. La diferencia entre el “Quiero” y “Tengo” es muy grande. El “Tengo que…” le quita toda la diversión a la tarea que se está haciendo y en general nunca termina funcionando.

Ningún empleado, al que no le guste su trabajo, va a tratar de destacar o ser excelente.

Ninguna, pareja que esté mal y se mantenga unida sólo porque tiene hijos, va a lograr una perfecta unión o ser feliz.

Cuando tenés que hacer algo, hacés lo mínimo y necesario para mantenerte a flote, solamente porque tenés. Pero no intentás un paso más, para ver si podés hacer algo mejor o más eficiente o sólo por el hecho de ver qué se podía lograr.

Es obvio que no siempre podemos hacer sólo cosas que queremos y muchas veces hay que hacer cosas por obligación. Pero probablemente, es posible cambiar la mentalidad y tratar de acercar más la idea del Quiero, sobre el Tengo. Y tal vez si sos realmente bueno en eso, terminás haciendo sólo cosas que querés y no que debés.

Nos vemos la próxima.
Un abrazo.