Los días negros

Hay días en que no se por dónde comenzar. Siento que me quedé sin ideas. No tengo nada que decir, escribir, dibujar, etc. Es como que perdiera toda la inspiración en un abrir y cerrar de ojos.

Es ahí, cuando aumenta la falta de ganas, comienza la duda y empiezo a sobre analizar todo.

Estos son mis días negros y suelen venir de tanto en tanto. Nunca duran más de 1 o 2 días y después todo vuelve a la normalidad.

Después de docenas y docenas de estos días, llegué a dos conclusiones sobre ellos:

1) Nunca tomar decisiones importantes en estos días. Nunca es un buen momento para tomar una determinación si estoy caído anímicamente. No me permito comenzar, finalizar o abandonar nada… porque lo más probable es que sea una mala elección.

2) La forma más rápida de salir de ese estado es volver a hacer lo que tenía que hacer.

No importa si me siento cansado, si estoy ocupado, si pienso que nada tiene sentido. Lo único que realmente funciona es volver a lo mío.
El caerse del tren no es problema, si uno se vuelve a subir.

Hasta la próxima.
Un abrazo.